martes 7 de abril de 2009

Últimamente, sólo esto:

DESÁNIMO

martes 31 de marzo de 2009

Quiere bailar, y bailar y bailar la reina de la bailanta...

Nunca entenderé cómo funcionan mi voz ni mi cabeza.
En el concierto, con las horas de insominio como ancla en la laringe, hice la mejor Reina de la Noche que había hecho en laaaaaaargos (pero largos) meses. Y después, con Bonsai, fui la Reina del Oh.
No sé a qué viene tanta realeza en esta psiquis y este cuerpo bombardeados con Chasqui-Bum de exportación y bombas molotov de damajuana.

lunes 23 de marzo de 2009

Sonata en Mi menor

No es que yo quiera que mi vida sea una remake de "El regreso de los muertos vivos". simplemente estuve pensando que. Paso a aclarar.

Esto del letargo vegetal en el que me encuentro es so so sad! Estoy en círculo vicioso cual hamster en ruedita. Porque pienso: algo tengo que hacer para despertar, let's go girl, shake it!!! Pero, a la vez, you know: nada como mi bonsai (que ayer, casi casi, tercer round... Me llevó hasta casa, y, después de conversaciones en las que se le resbaló algún "Pero mi amor" (y yo pensando: pero sí, tu todo... te todo, corazón de arroz, love of my life, estrellita mía!) me tiró la de "Querés que después pase a tomar un café?". Y yo, que tenía encuentro arreglado con PC... balbuceé, vacilé, dudé... PERDÓNAME SEÑOR, PORQUE NO SÉ LO QUE HAGO!!! "No, no, si tenés otros planes no, no importa."... Hay veces en las que me detesto a mí misma con toda la capacidad detestativa que tengo (que es mucha). Después, más tarde, mensajito va, mensajito viene. Pero finalmente no apareció.).

Regreso (a veces pienso que debería ir tirando miguitas de pan como para retomar luego fácilmente el hilo perdido del discurso, no?). Pensaba que, además de que todas las comparaciones son odiosas, toda comparación con bonsai se me haría casi insostenible en este momento. Primero y principal: porque love of my life, precisamente. Y segundo: porque, para ser sincera, hay que reconocer que su performance se volvió prácticamente insuperable en estos dos años (es más: no sólo se volvió, sino que fue casi igual desde la primera vez). Tiene esa cosa tan de tranquilidad y de control en el momento, que oh por Alá!!! Entonces? Callejón sin salida, ruedita de hamster??? Se me ocurrió un plan Z. Pensé en los anteriores partenaires de mi vida, y vi claramente uno que competía en rubros diferentes: Mi menor (también denominado "El pendejo").

Me costó arrancar con Mi menor. Acostumbrada a que, como me dice mi amiga E: "A vos te gustan los viejos" (???), uno con un par de años menos que yo (donde UN PAR = 4) era un panorama, al menos, complicado. Pero prontamente descubrí que lo que el menor no tenía en edad, lo tenía en... en TODO, para ser sincera. Oh, Adonis, gratamente dotado por el favor de los dioses... era un deleite para la mirada (y para el resto de los sentidos)! Claro... lo que te digo de blanco te lo digo de negro, porque hay que reconocer que el fuerte del púber no era la performance propiamente dicha. Pero la verdad era que no importaba. Tan perdida se encontraba una en su embeleso, en esos besos que ni Andrea del Boca con Gabriel Corrado, en esos músculos turgentes y ese todo tan pero TAN bien dimensionado, que lo que venía después era prácticamente un detalle... Por eso, al día de hoy, si pienso en un hipotético masculino que me pueda devolver a mi etapa de "Rápido y furioso", se me cruza la imagen de Mi menor.

Sin embargo, hay un impedimento más que importante. Yo lo dejé a Mi menor por Bonsai. Y, aunque nunca habíamos tenido una relación formal, no sé si él realmente se enteró de ello antes de que se enterara del hecho de que yo lo estaba dejando para estar formalmente con otro... Después de ese "desengaño", volví a verlo un par de veces, por situaciones diversas. Parecía no haber rencores, aparentemente. Siempre aparecía con la misma sonrisa (hasta los dientes perfectos tiene... qué injusticia del universo semejante equilibrio estético en un solo hombre!), siempre muy sutilmente sugerente, siempre tan gentil y considerado... Una tendría que suponer, entonces, que no habría motivos por los cuales ser rechazada ante un contraataque, dos años después de la última batalla.

Así que le mando un mensaje (piensa cerebro, piensa...), con una excusa perfectamente formal: burocracia administrativa de la facultad de música (bien ahí!). Me contesta al instante, amable y predispuesto como siempre. Le sigo el juego, chiste va chiste viene, hasta que me lanza un: "te aseguro que ningún hombre razonable podría decir que no al pedido de una mujer hermosa". LISTO, pienso: I've got you (under my skin... turu tururú turú ). Pero no: de ahí en más se hace el esquivo, me hace La Gran Señor Correcto. Y me deja pintada al óleo con tremenda elegancia, para resumir.

El plan de acción: encontrármelo "casualmente" y apostar a que no pueda resistirse a mis encantos... Sí, ya sé: necesidad de un universo paralelo para eso. Pero es la única. Y, como no sabemos dónde encontrarlo:

a)- Desviar parcialmente mis trayectos, de modo que me resulte posible pasar frente a su casa al menos 3 veces por semana.

b)- Patrullar la facultad de música cuando empiecen las clases, estableciendo un cronograma de turnos rotativos que no deje flancos horarios al descubierto.

c)- Atrincherarme en algún negocio de la zona (por ejemplo: la panadería de la cuadra), hasta que se aparezca por ahí.

d)- Resignarme, con la frente alta, a que el pendejo ya no quiere saber nada de nada, y seguir buscando performance competitivas por los siglos de los siglos.

Triste panorama.

domingo 22 de marzo de 2009

Tarde surrealista

Hoy
Mensaje de Bonsai

"El concierto de mañana se suspende. Internaron al cumpleañero."

Los riesgos de trabajar para la tercera edad...

Noche surrealista

Anoche

PC: Yo salí una vez con una cantante.
YO: Ah, sí?
PC: Sí, cantaba en una banda.
YO: Cómo se llamaba?
PC: A ella le gustaba el folklore, pero a veces tocaba otras cosas, en los festivales...
YO: Cómo se llamaba?
PC: Ella era de un pueblo, y viste cómo es el ambiente en las fiestas de pueblo...
YO: Cómo se llamaba?
PC: Éramos chicos, fue hace muchos años...
YO: ...
PC: "Karina y el grupo sensación"
...
PC: Ella era Karina...

viernes 20 de marzo de 2009

El Pibe Cafetero

Para hacer un brevísimo resumen (considerando mis limitados tipos posibles de brevedad...):
Una noche, a principios del 2007, luego de varios tragos en un lugar poco propicio (donde, a la tercera carcajada etílica, la gente te mira con ojos de rayos gamma), con el Nene Girasol decidimos retirar nuestras indignas y beodas humanidades del recatado sitio, e ir a descocarnos como correspondía a un boliche. Corrijo: decidimos ir a descocarnos como correspondía a un boliche... gay. Claro que los dos teníamos sobrados (y diversos) motivos como para que el descoque se limitara a un baile frenético. Hasta que apareció el pibe cafetero (cuya asistencia al lugar obedecía a un lógica bastante similar a la mía).
Meneo va, meneo viene, le termino dando (o le empiezo dando, para ser honesta) mi teléfono. Unos días después acordamos un encuentro tet a tet (que en esa época vendría a equivaler a un pequeño encuentro, todavía), face to face y chic to chic.
Convengamos que en esa época, para mí cualquier helecho era Amazonas. Tampoco es para restarle mérito al pibe, que bastante bien estaba (y bastante bien se conserva hasta hoy, ojo!); pero digamos que yo me encontraba en una etapa... fílmica (emulando, más precisamente, al filme "Rápido y furioso"). Por lo tanto, fui sometida ahí nomás por un furtivo rapto pasional al cual no hice muchos esfuerzos por evitar. Pasada esa noche vinieron unos mensajes, alguna llamada... pero, finalmente, después de un par de planes frustrados de reencuentro, nos dejamos deslizar en el recuerdo mutuamente, sin peros (ni ninguna otra preposición ni proposición).
No va que el año pasado, cuando vivía yo aún en amoroso idilio con mi adorable bonsai, me encuentro al pibe cafetero trabajado en un banco. La primera actitud fue la de hacernos los desentendidos (tampoco es cuestión de que uno arriesgue así como si nada: "Che... vos sos el que me curtí una noche hace como dos años?", menos en semejante contexto de formalidad laboral). Después llegaron unos mensajes telefónicos en tono amistoso, corroborando la sospecha. Pero hasta ahí llegamos.
Sin embargo, el rebrote llegó a pocos días de mi crisis definitiva. Teniendo yo tanta lágrima para hidratar a tanta planta, acepto un encuentro en un café (arengada por mis fieles amigos y lectores, que me instan a que no me encierre en mi monoambiente-dulce-monoambiente a hacer ikebana). Eso sí, lo primero: saboteo cualquier intento de aproximación. Le digo que me acabo de separar, que estoy triste, que lloro mucho, que no tengo ganas de hacer nada últimamente... Resultado: me parte la boca al final de la salida, mientras caminamos bajo una lluvia torrencial (ay, dios... no seas tan love story, tan africa mía, que me empieza a doler la panza de la indignación, plis).
Los días pasan, y el pibe cafetero no se resigna. Le explico, le doy razones, le cedo alguna chance de manoteo pero le aclaro que hasta ahí llegó mi amor... y, sin embargo, se obstina en perseverar! Y al final, siempre la misma historia.
  • El pibe que me abruma con su voluntad férrea y su buena predisposición
  • Yo que busco y rebusco "en los cajones del olvido" (Vieron que yo también puedo ser poéticamente grasssssa si me lo propongo?) para dejar de llorar un rato por el bonsai
  • Charla va, café viene (los muchachos se entretienen)
  • Momento del cariñoso agradecimiento por el Servicio de Atención al Desahuciado (típico de todo miembro de CRC -Corazones Rotos Crónicos-)
  • ZAS!!! Balde de agua fría. Concatenaciónirrefrenabledepensamientosacercadelomuchoqueextrañoamibonsaiydecómonadadeloquemepaseconotrotieneimportanciaalladodetodoloqueloamotodoloquemecalientaytodoloqueansíoestarconél.
  • PC (como cualquiero otro hombre sobre la faz de la tierra) vuelve a ser un helecho
  • Me excuso, saludo y me voy

Hasta cuándo puede un buen hombre soportar semejante sucesión de acciones sintomáticamnte repetidas? Y hasta cuándo puede una seguir entregándose a la repetición antes de convertirse en una yegua sin sangre?

miércoles 18 de marzo de 2009

Y luego: los hombres se convirtieron paulatinamente en helechos...

Sabemos que todas las separaciones son difìciles, que hay un necesario tiempo de duelo, etc etc. Pero también sabemos que la carne es débil. Ante esta antinómica evidencia (como "No por mucho madrugar se amanece más temprano" VERSUS "Al que madruga, Dios lo ayuda", por ejemplo), no me queda más que traer a colación la opinión de una exiliada amiga mía cuando, tan sutilmente, expresaba: "Es como la mayonesa: una vez que abriste el envase, si no la usás se te vence... y después andá a llorar a la iglesia!" (bueno... la parte de la iglesia no sé si la dijo, pero la idea era ésa).
Pero cuál es el tema que nos convoca el día de la fecha, se preguntarán ustedes, oh lectores, después de tantas volteretas palabreriles... Verán: Desde que el Sr Mudito se ha ido de mi vida y de mi cama, el resto de los hombres despierta en mí más o menos el mismo tipo de emoción que un helecho (por no decir "un potus", que siempre queda feo). Pero, es acaso que mi libido está muerta y enterrada??? Moi, la eterna GP, la irredimible SP??? Qué viene después de eso? La llegada de los siete jinetes del Apocalipsis???
He aquí el punto donde os equivocáis, amiguillos. Porque debo decir que, más o menos, estoy como ellos. El problema, básicamente, es de objeto.
Si me cruzo al Sr Mudo (no tan mudo últimamente... Sobre todo, teniendo en cuenta que en el día de ayer decidió comunicarse conmigo 3 veces; y dejando de lado que ahora se le ha dado por arrancar nuestras diversificadas charlas con epítetos como "Tetitas"... Es difícil de remontar así, chicos, de verdad... Como dice my "ex friend whit right to fret", J: barrilete de piedra TOTAL.)... Decía que si me cruzo al Sr Mudo, es boleta. Claro y conciso, para no irme por las ramas. Mirame y oh my god, oh my darling, oh yes yes yes. Así de simple. Pero cualquier otro representante del género masculino es a mi hot situation lo que una aguja es a un pajar, o lo que el Cholo Simeone es a Stephen Hawkins.
Para colmo de males, los especímenes vegetales con los que me he cruzado en este tiempo, han generado situaciones como las que siguen:

EJEMPLO NUMERO A
YO (Desfigurada por el llanto): Lo extraño tanto, pero tanto....
J: ...
YO: Te juro, ya no sé qué hacer.
J: ...
YO: Y no es que me duela estar sola: lo que no soporto es estar sin él.
J: ......
J: No querés salir conmigo? De verdad te lo pregunto.


EJEMPLO NUMERO Ñ
P: Hola, cómo andás?
YO: Hola P! Y... acá ando... viste que me separé...
P: Sí...
YO: La verdad que se me está siendo muy difícil.
P: Bueno, cuando viaje para allá aprovechamos y nos vamos a pasar unos días solos por ahí.
...

Así no, chicos. No están entendiendo nada o tienen muy MUUUUUY poquito tacto para hacerme notar sus pretensiones.
De todos modos, reconozcamos que la culpa no es de la planta sino de la jardinera desmotivada. Porque, si una no tiene el objetivo de ser una gran horticultora sino el simple salvataje de la mayonesa, qué tanto importa la sutileza del helecho?
Pero no. Acá me quedo, quietita y congelada, pensando en mi amado bonsai.


NOTA: Después tenemos al divino del Pibe Cafetero, que es una versión de helecho mejorada, muchísimo más agradable... Pero ése ya es otro post.

lunes 16 de marzo de 2009

Me hablaste, Bernardo?

"Debo decirte que pienso mucho en vos y a veces me gustaría invitarte a hacer cosas, pero también tengo miedo de que nos den ganas de volver... y yo me siento realmente bien con la decisión que tomé, NO PUEDO CONVIVIR CON VOS. Eso no significa que no te extrañe ni que no te quiera, pero sé que en toda mi vida nunca la he pasado tan mal como durante algunos momentos con vos. Por supuesto que los hubo buenos! Pero la vida cotidiana se me hizo imposible."



Haciendo caso omiso de la contradicción lógica (léase: "sentirse absolutamente seguro con la decisión de la separación" VERSUS "el miedo a que le den ganas de volver"), debo decir que escuchar hablar a un mudo es algo verdaderamente reconfortante... Más allá de que a mí la sinceridad brutal siempre me ha gustado (me sopapea de lo lindo, pero después me deja fresca cual lechuga bañada en suave rocío de verano -metáfora que bien podría haber sido utilizada por la blogera que, según mi estimada Dinga, se compró un diccionario de lugares comunes y se entusiasmó con el cutipaste-). Decía (perdón), que más allá del hecho en sic, en zinc o 'N Sync (que, aunque parece cosa de mandinga, en uno de sus hitazos cantaban justo justito "You just hit me with the truth"), tengo como una emoción mesiánica, como de predicador que se fabula que puede hacer caminar a los paralíticos, y de pronto... zácate! No va que uno tira las muletas y se va al trote, delante de sus propios ojos incrédulos.

Después vinieron otras cosas de cariño, escritas en ítems con formas de estrellitas, como respuesta a uno de mis acostumbrados mails de 5 páginas.

Creer o reventar, that is the question.



No sé por qué, me da la impresión de que hoy estoy especialmente propensa a las dispersiones.

viernes 13 de marzo de 2009

Los milagros del Doctor Arredondo

Hace 5 minutos
Para un auto a mitad de cuadra; se asoma un tipo por la ventanilla, celular en mano, y me grita "Porrr el amorrr de Diossss, dejame que te saque una foto!!!".

Mundo loco, diría la Queca. Y eso que tenía una sola de las mías.




Y a Usted, Doc: esta noche le prendo una velita.

miércoles 11 de marzo de 2009

Venganza Salvaje. I hate the world II

Me hubiera gustado tener una carabina automática para darle a Héctor Alterio entre ceja y ceja cuando gritaba "LA PUTA QUE VALE LA PENA ESTAR VIVO".

Really Dakar te lo digo, porque me caés bien: VOS ME ESTÁS JODIENDO. O decime YA dónde está la gracia, dónde está Wally, dónde está el piloto, etcétera etcétera etcétera; porque, la verdad, esto a mí me parece lo menos parecido a una estadía pensión completa en Sonrisolandia que hubiera podido imaginarme.